miércoles, 6 de marzo de 2013

Yugo desigual

Este es un cronopio*... bueno, más bien un fama*. No, no; quiero decir que en realidad es un cronopio que por poco se vuelve fama, o mejor dicho: por poco y no es cronopio. Cosa de genes, supongo.
En fin, este cronopio sufre porque sospecha que su pareja es una fama, y aunque no lo sabe a ciencia cierta, no se atreve a preguntar por miedo a herir sentimientos.

Puesto que no es capaz de suprimir su naturaleza, el cronopio escribe largas cartas y a veces libros enteros y los llena de palabras de amor. Después, le entrega sus creaciones a la fama: ella tarda un poco en abrir el sobre o la pasta del libro, pero cuando lo hace lee el contenido a una velocidad exorbitante muy característica de los famas que saben que el tiempo es muy valioso como para desperdiciarlo en nimiedades. Tal acción hiere un poco al cronopio que puso mucha atención en cada punto y cada tilde que salió de su pluma. Mientras tanto, la fama pierde detalles y matices y prosigue su lectura hasta el punto final, levanta la vista, sonríe y agradece.

El cronopio esperaba algo distinto: quizás una pequeña lágrima de alegría, un suspiro o un pestañeo que reflejara en el rostro de la fama algo de las emociones que su carta suscitó. Pero nada.
Tal vez, en el fondo, el cronopio no entiende que los famas no escriben cosas tan tontas como una carta ni pierden su tiempo leyendo nimiedades; tal vez espera que la fama se comporte como cronopio para poder danzar juntos recitando poemas al aire...

A veces la fama se da cuenta de que el cronopio está triste e intenta enmendar su conducta -aunque en realidad no entiende qué es lo que está haciendo mal- y por un día o dos sonríe un poco más. Al tercer día se aburre -o tal vez se le olvida- y vuelve a su estado natural sin mayor preocupación.

Por eso sufre el cronopio: todas las mañanas se levanta con la esperanza de encontrar una carta en el correo porque no entiende que los famas nunca escriben cosas tan tontas como una carta, y peor aún, no entiende que los famas nunca serán cronopios.

***

*Historias de cronopios y de famas por Julio Cortázar

Este es un intertexto original utilizando los personajes que creó Julio Cortázar en sus historias de cronopios y de famas. Dichos personajes podrían haber sido adaptados para fines literarios.

viernes, 15 de febrero de 2013

Páginas

"No sin alguna lógica amargura pienso que las palabras esenciales que me expresan están en esas hojas que no saben quién soy".

-Jorge Luis Borges

viernes, 23 de noviembre de 2012

Espero curarme de ti
Jaime Sabines

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de
fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me
receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, mi es poco, es bastante. En una
semana se pueden reunir todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra y se les
puede prender fuego. Te voy a calentar con esa
hoguera del amor quemado. Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están están entre dos
gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y
subversivo del que ama. (Tú saber cómo te digo que
te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame
agua", "¿sabes manejar?,"se hizo de noche"... Entre
las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he
dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te
quiero".)

Una semana más para reunir todo el amor del
tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú
quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No
sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para
entender las cosas. Porque esto es muy parecido a
estar saliendo de un manicomio para entrar a un
panteón.

domingo, 21 de octubre de 2012

Casa de empeño


Hoy decidí empeñar el anhelo, no creo que me den mucho, pues ya está roto y ha sido remendado varias veces. En ocasiones hasta se me derrumba...
Necesito hacer reparaciones urgentes porque me caen pedazos de sueños desde el techo.
Se desmorona la ilusión del porvenir y se escurre entre los dedos cual arena el tiempo que me resta para volar. No hay alas, no. Todas son demasiado caras y yo no tengo buen historial crediticio.
Hay goteras por las que se filtra la decepción; la casa está llena de charcos, qué digo charcos, lagunas.
Escapar, ni pensarlo. Para eso también se necesita dinero.
No existen vías alternas: todos los caminos llevan a Roma. 

jueves, 11 de octubre de 2012

Decirte


Si pudiera, te lo diría.
Te diría que te has vuelto la sombra que camina a mi lado, la luz que se apaga y el sueño que se me encima. Te has vuelto la necesidad de piel, de brazos, de miradas.

Te lo diría: que eres lo que no fuiste, lo que yo no seré jamás, lo que seremos juntos.
Te diría que te has vuelto miedo; te has vuelto cielo; te has vuelto llanto, deseo.

También te diría cuando corre la sangre, cuando muero y cuando vivo. Te diría de aquellas veces en que no te puedo.
Te diría que sin tenerte, algunas veces te tengo.

Y se me llenan de lágrimas los ojos y se me entume la razón, y sé que debo decirte [a mordidas, en silencio, sin piedad] que te amo.

jueves, 4 de octubre de 2012

De la vista gorda

Siento que te me escapas.
No, más bien se me escapa la oportunidad de expresarme, de decirte que no.
Me traes y me llevas, de arriba a abajo, de ida y de regreso
y no me dejas tomar una decisión.
No es que hables demasiado, es que no dices nada.


Yo y mis estúpidas ganas de dejarme llevar.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Imposibilidades


"Creo que no te quiero, que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte. Como el guante izquierdo enamorado de la mano derecha."

-Cortázar